Un cierre de gobierno en pausa… y un rebote cripto inmediato
El mercado de las criptomonedas arrancó la semana con una señal clara de alivio: Bitcoin rebotó un 4,2 % hasta los 106.269 dólares y Ethereum subió un 7,4 % hasta los 3.643 dólares, impulsados por la creciente probabilidad de que el cierre del gobierno de Estados Unidos llegue a su fin en cuestión de días.
El giro en el sentimiento vino tras el anuncio de un acuerdo bipartidista en el Senado para financiar al gobierno hasta el 30 de enero. Este pacto contempla revertir despidos federales recientes y garantizar una votación en diciembre sobre la extensión de créditos fiscales sanitarios, lo que aseguró apoyo demócrata clave. Paralelamente, el presidente Trump declaró a la prensa que “nos estamos acercando al fin del cierre”, reforzando la narrativa de resolución inminente.
En Polymarket, uno de los mercados de predicción on-chain más influyentes, las probabilidades de reapertura del gobierno para el 12 de noviembre se dispararon, tras haber descontado tan solo horas antes un escenario prolongado hasta Acción de Gracias. Ese violento cambio de expectativas muestra cómo los mercados descentralizados están actuando como termómetro en tiempo real del riesgo político y, en este caso, como catalizador de apetito por activos de riesgo como BTC y ETH.
1.200 millones en salidas: los ETF de Bitcoin ajustan riesgo, no la tesis
Mientras el precio de BTC lograba recuperar parte del terreno perdido, los ETF de Bitcoin al contado registraron la tercera mayor semana de salidas de su historia, con más de 1.200 millones de dólares retirados. A esto se suman 508 millones de dólares en salidas de productos de Ethereum, frente a un contexto donde los ETF de Solana captaron 137 millones en nuevas entradas.
A primera vista podría interpretarse como una señal bajista estructural; sin embargo, la lectura dominante entre analistas es distinta:
no se trata de una huida del ecosistema cripto, sino de una reducción táctica de exposición tras una de las rachas de entradas más fuertes desde inicios de 2024.
Además, varios indicadores macro financieros apuntan a un entorno menos tenso:
- El diferencial SOFR–EFFR se ha estrechado, indicando mejora en las condiciones de liquidez.
- El repunte del índice del dólar se ha frenado.
- El uso de la facilidad de recompra permanente de la Fed ha caído a cero.
Todo ello sugiere que los grandes jugadores están reajustando posiciones, tomando beneficios y rotando capital entre vehículos (incluyendo Solana y otros activos), más que abandonando la narrativa de largo plazo de Bitcoin.
Wall Street manda: más cripto, pero bajo sus propias reglas
Pese al episodio de salidas, el interés institucional sigue firme. El ETF de Bitcoin de BlackRock continúa liderando el acumulado anual de entradas, mientras que Fidelity, VanEck y otros gestores amplían su oferta de productos spot.
No obstante, la mayoría de estas exposiciones siguen ocurriendo off-chain, sin interacción directa con la infraestructura nativa cripto. Como diversos analistas señalan, Wall Street está dominando la puerta de entrada, pero bajo marcos que priorizan custodia regulada, contabilidad tradicional y gestión de riesgo institucional. El potencial de liquidez, transparencia y composabilidad on-chain sigue infrautilizado.
Esto deja una conclusión clara: la institucionalización avanza, pero lo hace a su propio ritmo y bajo su propio lenguaje.
Stablecoins como “elefante multimillonario” de la política monetaria
En paralelo, el gobernador de la Fed Stephen Miran introdujo una idea que podría volverse clave en los próximos años: el crecimiento explosivo de las stablecoins respaldadas en dólares podría ejercer presión a la baja sobre la tasa neutral de interés (r-star).
Con una capitalización actual en el entorno de los 310.000 millones de dólares y proyecciones internas de la Fed que apuntan a un posible crecimiento hasta 3 billones en cinco años, Miran sostiene que:
- Las stablecoins aumentan la demanda global por letras del Tesoro y activos líquidos en dólares, especialmente fuera de EE. UU.
- Eso podría traducirse en financiamiento más barato para el gobierno estadounidense y, en consecuencia, menor necesidad de tipos tan altos a largo plazo.
En este contexto celebró la Ley GENIUS, por proporcionar un marco claro que exige a emisores estadounidenses mantener reservas seguras y líquidas en dólares. Para Miran, la regulación adecuada no frena el desarrollo de stablecoins: lo legitima y lo integra al sistema financiero.
El mensaje es contundente: lejos de ser solo “competencia” para la banca, las stablecoins pueden convertirse en infraestructura profunda del dólar digitalizado.
Trump propone un “dividendo arancelario”: estímulo o gasolina inflacionaria
El presidente Donald Trump añadió otro ingrediente al escenario económico al anunciar su intención de entregar un “dividendo” de 2.000 dólares a la mayoría de adultos estadounidenses, financiado con ingresos arancelarios.
Aunque buena parte del mercado percibió la propuesta como potencialmente alcista para activos de riesgo y criptomonedas por el efecto estímulo y el recuerdo de los cheques de 2020–2021, el plan enfrenta dos problemas clave:
- Dependencia jurídica: su viabilidad está en manos de la Corte Suprema, donde los mercados de predicción asignan apenas un ~20 % de probabilidad de aprobación.
- Riesgo inflacionario: analistas como The Kobeissi Letter advierten que, aunque una parte de ese capital podría fluir hacia Bitcoin y otros activos, el costo a largo plazo sería mayor inflación y erosión del poder adquisitivo del dólar.
En resumen: si el dividendo se materializara, podría alimentar otro tramo alcista en cripto… a cambio de tensiones macro más profundas.
Cathie Wood ajusta su predicción, pero mantiene su fe en bitcoin
En medio de la corrección que llevó a Bitcoin por debajo de los 100.000 dólares por primera vez en cuatro meses, la CEO de Ark Invest, Cathie Wood, actualizó su escenario alcista para 2030.
Su proyección máxima pasa de superar los 1,8 millones a situarse ahora en torno a 1,5 millones de dólares por BTC, recortando aproximadamente 300.000 dólares de su estimación anterior.
La razón principal: el auge de las stablecoins, que están ocupando parte del rol que Ark imaginaba inicialmente para Bitcoin en mercados emergentes y pagos internacionales.
Aun así, Wood fue clara en varios puntos:
- Bitcoin sigue siendo, para Ark, un sistema monetario global, una nueva clase de activo y una infraestructura tecnológica única.
- La adopción institucional “real” apenas está empezando.
- El ecosistema cripto en su conjunto es ahora más grande y diverso, y eso no resta, sino que complementa la tesis BTC a largo plazo.
Un informe paralelo de JPMorgan, liderado por Nikolaos Panigirtzoglou, coincide en ver la reciente caída, incluyendo la liquidación récord del 10 de octubre y nuevas ventas tras incidentes como el hack a Balancer como parte de una corrección saludable, no del final del ciclo.
El banco proyecta un precio objetivo cercano a 170.000 dólares en los próximos 6–12 meses, apoyado en la demanda institucional y en los ETF.





